Lluevo

Con el corazón en la mano, te digo adiós.


A veces siento que no existes. Eres casualidades; destellos de luz que bailan con el viento. Me dijiste que llorabas sobre pueblos pero igual me dejaste. Tu eras el único que podía cambiar la historia y decidiste borrar lo que yo escribí.


Ahora soy yo la que pertenece a nubes grises. Sonriéndole a multitudes que nunca sabrán que nos hicimos volar.


Pero.


No fue suficiente para ti.


No fui suficiente para ti.



11 views