Todas las plantitas que maté

Mi mayor defecto es que soy muy distraída, dispersa por la vida, con la mente al cielo. Me trataste de dar raíces, de ser tierra fértil.


-Con un poco de luz y agua todo estará bien, dijiste - Y cuando tu lo olvides, yo regaré el jardín por ti. Pero, nunca supe como colocar las flores.


Meses después, sentada al alba, con una taza de café frío, solo veo tu recuerdo, cuidando todas las plantitas que maté.